Arconte
Máxima autoridad del clan. Decide guerras, pactos y castigos. Su palabra no se discute — se ejecuta.
El Mundo
El Yermo no se ordena por justicia. Se ordena por utilidad.
Máxima autoridad del clan. Decide guerras, pactos y castigos. Su palabra no se discute — se ejecuta.
Habla en nombre del Arconte. Transmite órdenes y controla el relato. Lo que la Voz dice se convierte en verdad.
Fuerza militar directa. Protegen, ejecutan, mantienen el orden. Son la presencia visible del poder.
Guerreros que han superado las pruebas. No nacen con poder. Lo ganan. Y lo mantienen con sangre.
Aspirantes y jóvenes sin rango pleno. Aprenden, sobreviven o mueren antes de ascender. Son el futuro… si llegan a serlo.
Agricultores, artesanos, comerciantes. La base del Yermo, sometida a la protección del clan. Protección, aquí, casi siempre significa control.
Propiedad. Sin nombre, sin derechos, sin elección. Su valor depende de lo que producen… o de cuánto resisten.
En el Yermo no existen apellidos. Solo nombres de sangre: pertenencia, lealtad y obligación. Se heredan o se ganan. Quien porta uno no es libre — es parte de algo mayor.
Los clanes gobiernan a las personas. Pero el comercio, el conocimiento y el tiempo están en manos de otros. En el Yermo, eso puede ser más poder que cualquier ejército.